Marília Rocha

Marília Rocha

El cine de Marília Rocha equilibra la intimidad y el éxtasis visual con la complejidad ensayística. En Aboio (2005), su ópera prima, Rocha descubre tradiciones, poesías y canciones de ganaderos brasileños. La película granulada en blanco y negro evoca una atmósfera mítica y nostálgica, mientras que las imágenes en color señalan una ruptura abrupta con el pasado, en una época de rápida modernización.

La segunda película de Rocha, Acácio (2008), es una meditación sutil sobre la naturaleza de las imágenes como registros del “otro”. Rocha vuelve sobre los pasos de un colono portugués que pasó casi 30 años en Angola, produciendo una vasta colección etnográfica antes de trasladarse a Brasil. En estas transiciones se encuentran múltiples tensiones entre raza, poder e identificación, comunes a la no ficción desde el Nanook de Flaherty, o a la etnografía temprana.

La tercera película de Rocha, A Falta Que Me Faz (2009), se centra en un grupo de veinteañeras en la región minera de Diamantina. Sería fácil decir que estas mujeres pasan de la inocencia a la madurez en cuestión de meses, tal y como Rocha capta el cambio de las estaciones, y dos de ellas se quedan embarazadas.

De hecho, coinciden la inocencia y la dolorosa madurez; el mundo circundante está manchado por la violencia y la angustia soterrada. Bajo una delicada capa de alegría, la maternidad es una abstracción y el matrimonio simboliza una pérdida de libertad -un contraste sorprendente con las visiones idealizadas del amor romántico que permean el folclore local y la cultura popular.

A cidade onde envelheço (2016), estrenada en Rotterdam, es la primera ficción de Rocha, inspirada por jóvenes inmigrantes portugueses en su ciudad natal, Belo Horizonte. Teresa (Elizabete Francisca) llega de Portugal para quedarse con su amiga, Francisca (Francisca Manuel). Las dos gestionan relaciones y trabajos en plena crisis económica mundial. Rocha usa una frase del poeta brasileño Paulo Mendes Campos, “Qué difícil es explicar las cosas, cuando la libertad nos infunde su reino de incertidumbre”, como clave para explorar la complejidad de la identidad gobernada por las circunstancias.

Ela Bittencourt